Este Purpuritay ya no existe
Como tantas veces apareció la miseria humana. Y esta vez, como casi siempre en asuntos de creatividad colectiva, en forma de mediocridad. Algunos anteponen su minuto de gloria vacua al criterio de calidad de los otros. Este proyecto está muerto, pero como estamos en la era de las clonaciones y los transgénicos… son tiempos para pensarse dos veces que nos llevamos a la boca (y a los oídos). Yo, por si acaso, intento consumir solo productos naturales.










